Narval

Narval

Monodon monoceros

En inglés, este mamífero marino es conocido como el “unicornio del mar” pues la larga estructura que sobresale de su hocico semeja un cuerno como los ilustrados en los libros sobre animales fantásticos. El narval es otra de las ballenas dentadas y está cercanamente relacionado con la beluga. Fue descrito en la obra de Carl von Linné Systema Naturae (1758).

Es la única especie del género Monodon y junto con la beluga, conforma el reducido grupo de las especies de la familia Monodontidae.

Orden: Cetacea

Suborden: Odontoceti

Familia: Monodontidae

Género: Monodon

Descripción física

Morfología. El mítico narval tiene un cuerpo cónico que se estrecha hacia la cola. Su hocico es corto en una cabeza redondeada más bien pequeña. La aleta dorsal es inexistente debido a una adaptación al medio helado y con presencia de hielo en que habita el narval. En lugar de eso tiene una cresta dorsal cuya forma es irregular y se ubica casi a la mitad del dorso; mide unos 5 centímetros de altura y 60-90 centímetros de longitud.

El famoso cuerno del cetáceo es en realidad ¡un diente! Todos los narvales cuentan con 2 únicos colmillos pero en los machos el colmillo izquierdo crece en forma de espiral hasta alcanzar cerca de 300 centímetros de largo y 10 kilogramos de peso. Por ende, la larga pieza dental sobresale a través del labio superior y semeja un cuerno en la frente del animal. Los científicos creen que es una condición sexual secundaria los machos usan el colmillo al luchar entre sí por una hembra, para cortejar a ésta o para abrirse paso en el hielo. En casos excepcionales, la hembra tiene un colmillo parecido al de los machos pero ni por asomo llega a tener las dimensiones del colmillo masculino.

Peso y tamaño. Es un animal de tamaño mediano, cuyo rango de longitud es de 3.95-5.5 metros. La hembra es significativamente más pequeña que el macho, pues mientras éste mide en promedio 4.1 metros, la hembra alcanza una media de 3.5 metros. Los adultos pesan de 0.8 a 1.6 toneladas.

Coloración. El narval adulto exhibe una piel gris o gris azulada y un patrón moteado desde el abdomen hasta el dorso. A medida que envejece, su color se torna más blanco.

Distribución y hábitat

En el hemisferio norte, el narval se distribuye en el este de Canadá, alrededor de la costa de Groenlandia y en las regiones polares al norte de Europa y Asia. Es el único cetáceo que se encuentra en el paquete de hielo ya que tiene una distribución septentrional, entre los 70° y 80° norte del océano Ártico oriental. Específicamente, se halla desde el norte de la bahía y el estrecho de Hudson hasta el este de Rusia incluyendo Svalbard (Noruega), la Tierra de Francisco José (Rusia) y Sévernaya Zemlyá (Rusia). Ocasionalmente llega a los mares de Bering, de Chukchi y de Beaufort.

Puede habitar bahías, fiordos, ensenadas, canales y áreas cercanas al paquete de hielo del Ártico. En general, pocas veces se distancia del paquete de hielo y de las aguas profundas.

Alimentación

Mantiene una dieta amplia centrada en el consumo de peces, crustáceos y cefalópodos. Sus alimentos favoritos son: salmón, arenque, bacalao polar, fletán negro, platija, pulpo y calamar. Investigaciones de los estómagos de ejemplares indican que en verano rara vez se alimenta y durante el invierno consume principalmente el fletán y los calamares del género Gonatus.

Dado que puede sumergirse hasta 1,000 metros de profundidad, el narval es un cetáceo que tiene la capacidad de alimentarse en aguas profundas. Además, su cuello flexible le permite explorar las áreas con mayor precisión aunque probablemente tiene que usar la succión para consumir sus presas.

Comportamiento

Aunque el narval es una especie muy sociable y raras veces se encuentra solo, su estructura social está conformada por grupos pequeños, de 6-20 miembros segmentados por sexo. Cuando viaja, sin embargo, lo hace en manadas de cientos o miles de individuos segmentados por sexo y por edades. Los grupos de machos son más grandes que los grupos femeninos, compuestos por hembras solas con sus crías o con otras hembras y las crías de éstas.

Casi siempre permanece cerca de las capas sueltas de hielo para acceder fácilmente a los agujeros de respiración, realizados por efecto del empuje de la cabeza del animal contra el hielo.

Ejecuta vocalizaciones mientras viaja. Los “clics” y los chillidos son muy comunes, además de los silbidos y las llamadas pulsantes que tienen funciones comunicativas. Como otros odontocetos, usa la ecolocalización para detectar presas y orientar su navegación.

Reproducción

La hembra del narval alcanza la madurez sexual entre los 4 y los 7 años de edad pero el macho lo hace a los 8 o 9 años. Se desconoce si es monógamo o polígamo pero se sabe que normalmente tiene 1 única cría después de unos 15 meses de gestación. Una vez que se convierte en adulto sexualmente maduro, el macho ve crecer su colmillo de forma más rápida.

El macho y la hembra se aparean entre los meses de marzo y mayo. Unen sus vientres y copulan verticalmente. El nacimiento se produce entre julio y agosto y la cría  nace con un peso de 80 kilogramos, una longitud de 1.5-1.7 metros y una capa de grasa de 25 milímetros. Aproximadamente 1 año después, la cría es destetada.

La hembra da a luz 1 vez cada 3 años.

Amenazas y conservación

El narval tiene un importante rol en la salud del ecosistema que habita y también tiene una elevada importancia cultural para los nativos del hemisferio norte. No obstante, se encuentra “Casi Amenazado” según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Sus únicos depredadores naturales son los osos polares, las orcas y los seres humanos, pero éstos han puesto en peligro su vida a un alcance mayor. Durante la Edad Media, el “cuerno” era vendido otorgándosele presuntas propiedades medicinales. Hoy el pueblo inuit tiene permiso para cazarlo con fines de subsistencia. Pero sus amenazas más peligrosas son la contaminación de su hábitat, el exceso de ruido por causa de embarcaciones que perturba su orientación, y por si fuera poco, el cambio climático, que modifica las propiedades del agua y aumenta el nivel de ésta, un hecho desafortunado para una especie dependiente del hielo.

La CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) incluye al narval en su Apéndice I de especies en peligro de extinción, excepto en Dinamarca y Canadá.